El papel del paciente

El paciente responderá a las preguntas del terapeuta durante la elaboración de la historia clínica, aportando información relevante y, en su caso, posibilitando el acceso de éste a cualquier informe o prueba de imagen que se haya realizado anteriormente. 

Asimismo, el paciente deberá informar al terapeuta, de la forma más fiel y detallada, de sus reacciones al tratamiento aplicado y de cómo se modifican sus síntomas a medida que el tratamiento progresa. 

Pero el contrato entre paciente y terapeuta para recuperar la salud perdida a la mayor brevedad y de la forma más duradera posible obliga a ambas partes y, en mayor medida si cabe, al propio paciente. Aún en el caso extremo de que éste tuviese una sesión diaria con el terapeuta, el día sigue teniendo muchas más horas y es preciso que el paciente dedique una parte relevante de ese tiempo a la realización de los ejercicios terapéuticos que el terapeuta recomiende para acelerar y consolidar la recuperación de su patología.